Supongo que es parte de todo lo que está sucediendo... Hay veces en las que me gustaría quedarme tumbada en mi cama viendo al techo.
Siento que el mundo me presiona: 'comienza la universidad' 'tiende tu cama' 've al trabajo' 'tienes una fiesta' 'sonríe' 'sal adelante', etcétera.
Piensan que soy alegre porque me gusta la música, pero yo me pregunto ¿en dónde está la alegría de Jassundry? y logro contestarme: amigos, familia, música, peliculas, ginmasio, libros, dormir, caminar; eso es mi alegría, pero de vez en cuando despierto con un nudo en la garganta que se aferra a permanecer ahí por más saliva que trago, por más que enjugo las lágrimas evitando que hagan su acostumbrada aparición.
Quizá es porque no me gustan los domingos, porque ayer vi a muchos compañeros de la primaria, o tal vez porque ya me resigné a esta rutina de pensamientos revoloteantes y acosadores que no me permiten ver claro.
Es complejo describir qué estoy pensando. Tengo muchas ganas de regresar el tiempo, pero no sabría donde, cuando y por qué detenerlo. Deseo perder el conocimiento, una amnesia amiga mía que me ayude a borrar todo aquello que me hace daño y me lastima, pero no es así, y me doy cuenta de que no se trata de olvidar, sino de avanzar.
En medio de millones y millones de peatones, uno tiene el corazón lleno de alegría y sonrisas. La persona que menos imaginas puede tenderte la mano mientras te hace reír y tragarte todos los mocos lagrimosos que derramas por el hombre que infinidad de veces te dice que 'no'... Eso es lo que aún no aprendo; ni a decir, ni a aceptar el 'no'. Menuda palabrita... pero mañana será otro día, y con él, otra Jassundry ¿cierto?.
