Me he dado cuenta... las salidas 'fáciles' suelen convertirse en la situación más complicada, al menos en mi 'experiencia'.
La rendición no funcionó, siento como que las estructuras que aún me sostenían se han caído, no, mejor dicho: las tumbé, adrede sí, pero inconscientemente... un poco.
Quiero suponer (y lo hago) que ahora habrá que reinventarme por completo, secarme el sudor, las lágrimas y ver para adelante, pero mientras más lo pienso, más complicado se me hace ¿cómo es que eso se hace? ¿cómo se sale adelante? ¿cómo me quito el freno de mano?... tengo la sensación de estar atada a mí misma, de cargar con mi mente como si ésta fuese un lastre insoportable que me obliga a hacer cosas terribles, tontas y lo peor del caso: mal hechas.
No sé si decepcionarme o alegrarme... quizá ambas, puede que entre en un nuevo estado, uno desconocido, alguno en el que me vea tan distinta que no me quede de otra que ser como antes y cambiar... volver a lo conocido para conocer lo desconocido paulatinamente... no me explico, lo sé, es más, no pretendo explicarme, sólo escribirlo, sacar ese torrente de palabras que se me quedaron atoradas, que no logré vomitar.
Observo mi entorno temporalmente nuevo, antiguamente conocido, pienso en ti. Me siento terriblemente triste y decepcionada, creo que de mí, por mí. Cargo con el peso de las cosas que hice, de mis actos, como debe de ser... pero duele tanto...
'Haría casi cualquier cosa por ti'... necesito esa pócima, el antídoto que me ayude a quererme, valorarme, quitar tantito del amor que te tengo y traspasarlo a mí misma, es sólo que hacerlo en estas condiciones es... no complicado ni lo que le sigue, es... carajo, el adjetivo que lo describiría aún no es inventado.
Hoy más que nunca desearía estar en una burbujita, probablemente contigo... un entorno tan seguro que ni nosotros mismos pudiésemos cambiarlo aunque quisiésemos, algo que no se moviera, estático. Seguridad, es lo que necesito, seguridad en todos los aspectos. Pero (siempre hay un pero) sospecho que tal cosa no existe.
Despierto y pienso (entre otras cosas) 'al carajo, saldré adelante' y me pongo a pensar en todo lo que puedo hacer para lograrlo, comienzo a alegrarme de mi fuerza de voluntad y el negro de mi vida se torna en blanco lentamente... pero luego sucede algo, lo que sea, y todas esas ganas se van directito al cesto de basura cuando me doy cuenta de que probablemente esas palabras de auto-ayuda son una idiotez inventada por mí, que si 'salgo adelante' será más por resignación que por ganas, esas ganas que no es suficiente sentir, sino llevar per se dentro del cuerpo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario